España

Como hemos comentado y según reza la historia, fue el pueblo árabe el que implantó la planta en España y fueron los jesuitas los que contribuyeron a su difusión y expansión por todo el continente americano ya que no se puede decir con seguridad que fueran los que la introdujeron en América pero sí los que se encargaron a difundir sus maravillosos beneficios.

 

 

Centroamérica

Los criollos de Haití y practicantes de vudú, denominaban el aloe “planta de la eternidad” y la utilizaban para rituales de sanación del alma, el cuerpo y la mente. En México también es considerada una planta sagrada y se ha utilizado desde tiempo inmemoriales hasta la actualidad, de hecho es uno de los lugares más importantes de explotación del Aloe en el continente americano.

 

 

Europa

En Europa, en época de peste, se quedaba esta planta en las plazas para higienizar y desinfectar.

 

También era utilizado para la construcción de embarcaciones y con él se fabricaban cuerdas, materiales textiles y tintes.

 

En Inglaterra, a partir del siglo XVII, la Corona creó un importante centro de producción aloe en su colonia de barbados. De ahí que también se conozca como el Aloe de Barbados.


 

Actualidad

En la actualidad… fue tras los ataques nucleares de Hiroshima y Nagasaki cuando la comunidad científica se fijó más en los beneficios del Aloe al comprobar la magnífica evolución que los heridos por las quemaduras nucleares experimentaban al ser tratados con gel de Aloe.

 

Pero uno de los hándicap con los que se encontraban era que aún no existía un sistema eficaz para separar la aloína del gel de Aloe vera. Había que separarlo porque era necesario para poder estabilizar el gel. Estabilizarlo es esencial para poder garantizar su conservación conservando todas sus propiedades y así poder comercialización con garantías. En los años 70 se logró el método para estabilizarlo. A partir de entonces, se hizo posible su comercialización y el boom del Aloe vera tal y como ahora lo conocemos.

HISTORIA  DEL ALOE VERA

El Aloe Vera no es una moda, no es algo que haya salido de la nada recientemente. El Aloe Vera lleva en el mundo desde hace miles de años y buena muestra de ello son las referencias históricas que hay de la planta. Nuestros antepasados ya la utilizaban para tratar multitud de afecciones. Nosotros no hemos inventado nada, tan sólo hemos recuperado el uso medicinal que ya se daba a esta planta, planta que se ha ganado el calificativo de milenaria y milagrosa.

 

Vamos a dar una vuelta por la historia para ir al origen del Aloe vera y conocer, así, un poco más esta planta tan polifacética que no debería faltar en ningún hogar. 

El Aloe Vera es conocida también como sábila, sávila, Aloe de Barbados o Aloe de Curazao aunque es originaria del norte y del este de África Oriental y Meridional. De hecho, la Isla de Socotra era conocida por su gran extensión en el cultivo de Aloe Vera. Su nombre es de origen árabe y significa amargo, haciendo referencia así a su sabor. Sin embargo, los primeros testimonios fidedignos se encontraron en Egipto en el 3000 a. de C. En este lugar del mundo se hallaron representaciones pictóricas en las tumbas y en los monumentos funerarios egipcios.

Egipcios

Los egipcios fue una de las comunidades que más uso hizo de las propiedades del Aloe vera tanto de forma terapéutica como cosmética.  Aprovechaban las virtudes terapéuticas y cosméticas del Aloe. Eran los sacerdotes y alquimistas los que dominaban el uso del Aloe vera y lo plasmaron en papiros.

 

Nefertiti y Cleopatra son unos grandes ejemplos de la utilización cosmética del Aloe vera.

Pero no sólo era utilizado de esta manera, sino que era venerada por sus poderes espirituales. En el antiguo Egipto  se utilizaba para el embalsamiento de los faraones y en las paredes de los templos había representaciones de esta planta. También colgaban de las casas como signo de protección. Y se regalaba a los novios antes de contraer matrimonio como símbolo de fertilidad. También en las inauguraciones de negocios para simbolizar la buena suerte.

Árabes

Fueron los árabes quienes expandieron el cultivo del Aloe por Europa y comenzaron a comercializarlo sobre todo por la zona mediterránea. Extraían de sus hojas la pulpa en un procedimiento con prensas de madera o pisándolas como la uva. Una vez extraído el gel eran introducidas en bolsas de piel de cabra y se secaba al sol hasta que quedaba reducido a polvo. Así era más fácil su exportación.

 

Asimismo, los musulmanes le daban un uso más espiritual, de hecho era considerada como un símbolo religioso. Quienes peregrinaban a la Meca, podían colgar un aloe en el umbral de su puerta.


 

Asirios

Los asirios utilizaban el aloe como bebida para solucionar problemas de indigestión y para eliminar los gases.

 

 

Asia

En Asia, los primeros en utilizar el aloe como medicina fueron los chinos y los indios. En China como uso medicinal  en la India en la medicina ayurvédica se utilizaba como tonificante, antitérmico, vermífugo, para el asma…

Grecia

En la Antigua Grecia se utilizaba por sus cualidades curativas. Hipócrates avalaba sus propiedades antiinflamatorias, desinfectantes y regeneradoras. Además, otros filósofos griegos  lo incluyeron en sus trabajos.

 

La primera mención de esta planta de la que se tiene conocimiento se recoge en el Libro de los Remedios de “papiro Ebers”. Tratado médico egipcio. SXV a de C.

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